18.8.08

confesiones de un mago




La magia de un beso está en poder calzar a ojos cerrados mis labios en los tuyos, como quien pone la última pieza de un puzzle infinito bendecido por el magnetismo de sus partes, con movimientos tan sublimes, tan sutiles, que pareciera que en el intento de recorrer los puentes orgánicos tu lengua se funde con la mía.
La magia de un beso radica en la capacidad de acertar mentalmente cómo tu rostro; a ojos cerrados también, comienza a bailarme lentamente hasta caer en tu danza, hasta que la luna salga, sincronizando cada exhalación que oxigena nuestras almas en el instante en que decido que será tu boca (y solo la tuya) la que me lleve a bailar bajo la claridad de la noche.



La magia de un beso no sería magia sin que tu nariz previamente se deslice por mis mejillas en el justo momento que el rocío pide a gritos que tus labios se humedezcan en mi mar.
La magia del beso muere y nace cada vez que nuestros labios se acercan y se disipan al momento de terminar de escribir que los atardeceres ya no se cuidan, nacen y mueren cada vez que nuestros rostros se miran.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Eres LA persona que me provoca tantas cosas cada vez que se de ella

Te Adoroo FunkyLady!!