20.10.16

Atravesar el mar

Se me acabaron todas las estampillas y sabes bien que no soporto la idea de que la carta tenga que viajar 8.740 kilómetros en línea recta hasta allá así que esta es la última que escribo, además el papel que me mandaste absorbe tan rápido la tinta que me da la sensación de que las letras van a desaparecer y a tus manos van a llegar páginas en blanco. De cierta manera sería sanador, o no? recibir páginas en blanco en un país nuevo donde nadie te conoce. Escuchando Twin of Myself me acordé de esa noche que tu electricidad entró por mis dedos, a veces la siento de nuevo como hormigueos mientras el mundo sigue girando y las horas siguen pasando y las cosas siguen sucediendo. Y mientra escribo no puedo creer que tu no me sucedas más, aún así te sigo adorando porque en algún momento del espacio-tiempo nuestras almas se coordinaron y pude susurrarte en las mañanas esos versos que tanto te gustaban, pudimos cocinar a las 4 de la mañana y usar la tina como cama, y hacer de los atardeceres el momento favorito para leernos algo al azar. El amor no siempre tiene que ser ese estar codo a codo en la vereda, a veces simplemente es otra cosa, es ese ir y venir burlándose de la distancia para reencontrarse con la piel que pareciera ser tu hogar.
Hoy me tengo que despedir.
Aquella ciudad siempre va a tener tu nombre.
Pinta el mundo entero, te adoro eternamente.

La Serena, 30 de junio de 2014.

19.10.16

Breviario

Aún llevo tus poemas en mi carpeta de viajes.
Sé que debo un montón de cartas
pero lo único que tengo son borradores
con observaciones sobre el comportamiento de mis taquicardias,
un par de apuntes sobre las líneas rectas
y garabatos que simulan encuadres que nunca fotografié.
Escribir toma tiempo.
Escribirte involucra corazón.

Apuntes I

1.- En el tercer resultado de mi electrocardiograma juro que vi el poema de Cesárea Tinajero.

2.- El asma es la asfixia producida por el exceso de aire en los pulmones, estúpida abundancia.

3.- A veces por la mañana veía desde la ventana cómo los rayos del sol se estrellaban en las alas de las palomas, el brillo era similar a la iridiscencia del mar. Nunca pensé que un conjunto de palomas me fuese a calmar.

4. Un día, después de mi dosis de cortisona vi asomarse a Piel Divina desde el fondo del pasillo, traía una silla de ruedas y me invitaba a subir en ella. Me contaba que Quim estaba abajo esperando por nosotros y que Belano podía curarme, que aquello que había visto en el electrocardiograma sí era Sión, de Cesárea y que todo era una señal. Una señal? de qué?- le dije, o le escribí, o sólo lo pensé y Piel Divina lo leyó de mis ojos. Es la señal, manita- dijo sonriendo. Justo cuando me ponía de pie una enfermera prendió la luz de la sala.
-Usted está con reposo absoluto, señorita-... mierda !!. Me desperté.

5.- Creo que los exámenes de Gases Arteriales me dolieron más que haber parido a salvajito sin anestesia. Ahora además de un cactus y una flor, tengo hermosas galaxias violáceas decorando mis brazos.

Inicio

Después de que mis venas/arterias se convirtieran
por varios días 
en el puerto de entrada y salida de un millón de agujas/vías 
comencé a percatarme del espectáculo cósmico que se gestaba en la superficie cutánea de mis brazos. De un momento a otro
comenzaron a surgir; 
unas antes que otras o incluso de forma simultánea, 
galaxias de diversas tonalidades y formas, 
expandiéndose algunas, 
otras despareciendo poco a poco.
Por las noches 
fui capaz de escuchar llantos que anunciaban la llegada de nuevos seres a todas esas civilizaciones, llantos que también 
fueron signo del fin de muchas de ellas.
Hoy, 
después de ver cómo Alfa Centauri se esfumaba 
dejando solo polvo estelar cerca de mi codo 
me pregunto, 
¿seremos acaso 
un simple moretón 
en las extremidades superiores de algún Dios?

16.10.16

Paradero

Después de haber huido
de todas las corrientes calmas
terminé aquí encontrando mi lugar
justo al medio,
entre las brasas y el ardor de la vida
sobre la boca del volcán.

La tranquilidad es también movimiento.
Es fuerza mesurada
fuego inquieto,
no un mar sin hambre
sin voz ni cuerpo.

Este es mi hogar,
mi tierra,
mi sustento.
Así es mi paz,
una hoguera hirviendo.

25.4.14

A tu alma

Todo lo que no te puedo hacer, lo escribo:
tocarte
lamerte
besarte
despeinarte
arderte
profanar los rincones más sagrados de tu cuerpo
mirarte
humedecerte
rozarte
saborearte
envolver todas tus extremidades con mi carne
olerte
susurrarte
rasguñarte
dejarme penetrar por tu bioluminiscencia
y así
poder leerte algo
cuando esté encima
de tu cima.

18.4.14

Ahora

Hoy es un buen día
para que sea un buen día
porque sí, porque quiero
y porque desde hace tiempo
esto viene siendo un decreto:
si afuera hay una tormenta
yo voy salir a mojarme,
si todos los vasos están medios vacíos
yo voy y los lleno
así el camino se ve ancho
y se me abre pa' volver a mí
después de dos primaveras
con el paso firme,
con la frente limpia,
con las manos claras
y la conciencia bendecida.
Me limpio las rodillas con agua de mar
y camino hacia mí
como quien entra al bar
que por años fue testigo
de las mejores pulsiones juveniles
y veo a todos mis Yo bajo el sol
formando rondas
para agradecerle al fuego
la transmutación de mis otredades,
entonando melodías que me recuerdan
que es aquí donde pertenezco
y que siempre es buen día
para que sea un buen día.

Ya ocuparon la casa

De todas las cosas que te dije siempre recuerdo haber confesado lo imposible que se me hace no regar el jardín, es de esos rituales cotidianos favoritos (después de sacudir de la almohada las pestañas que se te caen) que hacen que mis ojos sonrían fuerte fuerte. Así que como siempre caminé hacia la estación, subí cinco cuadras, doblé justo antes del cartelito del elefante tornasol que tanto nos gustaba y entré al pasaje. Desde lejos pude darme cuenta que algo raro había en la casa pero quise omitir la sensación extraña y abrí la reja nomás. Regué primero las Caléndulas, después los Lirios y cuando iba a hacer llover sobre las Gardenias lo descubrí... la casa había sido ocupada otra vez, solo que ahora no eran tuyas las maletas, tampoco era mía esa máquina de escribir y ni una sombra había ya de nosotros.

2.7.13

Ayer recargué el tintero

Y desde entonces me pregunto
cómo detenerse
teniendo sobre la piel
los misterios del firmamento,
pienso además sobre la gozosa posibilidad
de caligrafiar estados sublimes,
pero sobretodo
me pregunto dónde estás
cuando ya no hay una gota de duda
derramada sobre el mantel.

16.2.13

Carta a Nadie

Cuando tengo ganas de escribirte
cuento hasta diez
o enumero todas las nubes que puedo
durante cinco minutos,
me hago sonar los dedos así
e intento
que mis manos se enfríen.
Porque el calor llama movimiento
y lo único que me nace
es caligrafiarte universos enteros
como quien traza un mapa 
del hogar que habitó por años.
Cuando tengo ganas
quiero escribir
pero opto por pensar que tengo ganas de escribirte, 
así hago rituales a media tarde 
que me prohíben componer
los cantos que te hicieron hervir la sangre,
porque de un tiempo a esta parte
me como las ganas y me alimento de ellas. 
Ganas de desayuno, de postre, 
de cena e incluso de aperitivo. 
Ganas de verte, de sentirte, 
de recitarte los versos que me sé de memoria 
mientras me sacai la ropa… 
pero 
sobre todo
ganas 
de 
escribirte.